La veu de la paciència puja un altre turó: la traducció i la representació d’Amanda Gorman – Esther Monzó Nebot

El 10 de març, el diari Ara publicava una notícia sobre l’elecció de traductor al català per al poema «The Hill We Climb» que la poetessa americana Amanda Gorman va llegir el 20 de gener de 2021 durant la investidura de Joe Biden com a president dels Estats Units d’Amèrica. Des de l’agència editorial que gestiona els drets intel·lectuals de Gorman, es va demanar una traductora dona amb perfil activista i, si era possible, d’ascendència afroamericana. Unes setmanes abans, la mateixa demanda per a la traducció a l’holandès del mateix poema de Gorman apareixia a The Guardian destacant que la traductora, en aquest cas, una persona blanca no binària, havia decidit deixar la traducció pels comentaris de les activistes que no entenien com una traductora no racialitzada es presentava com la «traductora ideal» per a una autora racialitzada, com havia manifestat l’editorial holandesa sobre l’autora (que no traductora) Marieke Lucas Rijneveld.Llegeix més »

La libre circulación y residencia en la UE: ¿un pilar de la integración europea de camino a la desintegración? – Elena Ruiz-Cortés

""Los operadores jurídicos están habituados a lidiar con desigualdades a diario. Su pan de cada día es ver cómo las leyes, que están pensadas para proteger a los ciudadanos, en ocasiones, los desprotegen y los sitúan en posiciones desiguales. Por su parte, la ciudadanía, a través de los medios de comunicación, conoce aquellas más sonadas y sangrantes, convirtiéndose en una verdad tangible tan solo cuando les toca vivirlas de cerca. Es indiscutible que las desigualdades son una realidad poliédrica, aunque también lo es que hay ciertos campos en los que parecen tomar preponderancia, como ocurre con el campo migratorio. A pesar de que, en ocasiones, los ciudadanos europeos observamos desde la distancia muchas de ellas, no debemos dejarnos embaucar por las narrativas que presentan los desafíos derivados de las migraciones internacionales como un problema con tintes de otredad; como un problema que afecta a otros y que otros deben resolver. De hecho, no solo aquellos que tengan memoria lo saben, sino que el tiempo se ha encargado de recordárnoslo forzando a muchos europeos a inmigrar en los últimos años. Esto supone que, a pesar de que algunos se esfuercen por crear una representación mental determinada del inmigrante en el imaginario común, la carga social, normalmente peyorativa, que se le otorga al término la impone la sociedad, no la lengua. En definitiva, inmigrar es “Llegar a un país extranjero para radicarse en él” (RAE), y por ende, inmigrante es la persona que lo hace; incluidos los europeos.Llegeix més »